miércoles, 26 de diciembre de 2012

Una carta embebida en lágrimas,una palabra a medio terminar,el frio de aquella tarde de julio,las hojas crujian con cada paso que dabamos,te miré,me miraste,nos miramos,el abrazo,el perfume que con una sola inhalada memoricé.Mis piernas temblaban,mas de lo habitual,el frio lastimaba mi piel,y tu sonrisa floreció como un jazmin en primavera.
Me digné a hablar,ese ''no'' fue doloroso,pero sincero,no sentí dolor mas grande que ver tu sonrisa desvaneciendose entre un mar de pensamientos,y tu mirada,tus ojos verdes frios que mostraban...¿decepcion?
Nunca voy a dejar de maldecir,nunca voy a dejar de pensar,nunca voy a dejar que el tintero se seque,porque si el tintero se seca no queda más por escribir,y esta historia no termina acá,esta historia debe seguir.